Qué es
Con los años, el azúcar alto daña los vasos más finos del cuerpo, y los de la retina están entre los primeros. Se debilitan, dejan salir líquido, sangran o se cierran, y la retina se queda sin el riego que necesita.
Es una de las causas más frecuentes de ceguera en personas en edad de trabajar. La buena noticia: los tratamientos actuales evitan la pérdida grave de visión en la gran mayoría de los casos, siempre que se llegue a tiempo.
Por qué no avisa
Puedes ver perfectamente y tener una retinopatía avanzada. En un estudio de seguimiento de diez años, casi nueve de cada diez personas con retinopatía leve no sabían que la tenían.
Por eso la revisión no se hace cuando notas algo: se hace cada año, aunque veas bien. Es la única forma de pillarla cuando el tratamiento funciona mejor.
Cada cuánto revisarse
| Si tienes… | Primera revisión | Después |
|---|---|---|
| Diabetes tipo 1 | A los 5 años del diagnóstico | Una vez al año |
| Diabetes tipo 2 | En cuanto se diagnostica | Una vez al año |
| Embarazo con diabetes previa | Antes de buscarlo o al principio del embarazo | Cada 1 a 12 meses, según cómo esté la retina |
- Si ya tienes retinopatía, las revisiones son más seguidas. Te digo cada cuánto según lo que vea.
- En la pubertad la retinopatía puede avanzar más rápido: conviene vigilar más a los adolescentes con diabetes.
- La diabetes gestacional, la que aparece solo durante el embarazo, no necesita revisión de retina.
Fases y edema macular
No proliferativa
La fase inicial. Aparecen pequeñas dilataciones de los vasos y hemorragias diminutas. Puede ser leve, moderada o grave: cuanto más grave, más zonas de la retina se quedan sin riego.
Proliferativa
La retina, falta de riego, fabrica vasos nuevos. Son frágiles: sangran dentro del ojo, forman cicatrices que tiran de la retina y pueden desprenderla o subir la tensión del ojo.
El edema macular diabético es la acumulación de líquido en la mácula, el centro de la retina. Puede aparecer en cualquier fase y es lo que emborrona la visión de lectura. Se ve muy bien con la OCT, incluso antes de que lo notes.
Síntomas
Cuando la retinopatía da la cara, lo habitual es:
- Visión borrosa que va y viene, o que cuesta corregir con gafas.
- Dificultad para leer o para distinguir detalles.
- Manchas, hilos o una especie de telaraña que aparecen de golpe.
- Una sombra o cortina que tapa parte de la visión.
Si de repente ves una lluvia de manchas, una cortina o pierdes visión, llama ese mismo día. Puede ser una hemorragia dentro del ojo o un desprendimiento de retina.
Qué puedes hacer tú
La retina depende mucho de cómo esté controlada la diabetes:
- El azúcar. Mantener la hemoglobina glicosilada (HbA1c) en el objetivo que te marque tu médico, en la mayoría de personas en torno al 7 % o menos, reduce el riesgo de que aparezca y de que avance.
- La tensión arterial. Tenerla controlada protege los vasos de la retina.
- El colesterol y los lípidos. Controlarlos ayuda a frenar la retinopatía. En algunos pacientes que ya la tienen, tu médico puede valorar un fármaco para los lípidos, el fenofibrato, que ha demostrado ralentizarla.
- Ir a las revisiones, aunque veas bien.
Sobre los nuevos fármacos para la diabetes
Bajar el azúcar muy deprisa puede empeorar la retinopatía al principio. Con la semaglutida (Ozempic) se ha visto un riesgo algo mayor, sobre todo en mayores de 60 años y en quienes llevan más de diez con diabetes. No dejes ningún tratamiento por tu cuenta: si empiezas uno de estos fármacos y ya tienes retinopatía, conviene revisar la retina.
¿Y la aspirina? Si la tomas por otro motivo, no afecta a la retinopatía. Sigue con ella como te la hayan pautado.
Cómo se diagnostica
Con una exploración del fondo de ojo con la pupila dilatada, una retinografía para documentar la retina y compararla en cada revisión, y la OCT, que detecta el edema macular aunque todavía no lo notes.
Cuando hay que ver con detalle qué zonas han perdido riego, añado otras pruebas de imagen. Los resultados se los hago llegar a tu endocrino o a tu médico de familia: la retina y la diabetes se tratan mejor en equipo.
Tratamiento
Edema macular
El tratamiento de primera elección son las inyecciones intravítreas de antiangiogénicos (anti-VEGF): secan el líquido y, en muchos casos, mejoran la visión. Se ponen con anestesia en gotas y hay que repetirlas, más seguidas al principio y cada vez más espaciadas.
Si el edema está pero ves bien, a veces es razonable esperar y vigilar de cerca. Y cuando las inyecciones no bastan, existen implantes de corticoides de liberación lenta, con el inconveniente de que pueden subir la tensión del ojo y adelantar la catarata.
Después de una inyección, llama enseguida si notas:
Retinopatía proliferativa
Se trata con láser en la periferia de la retina (panfotocoagulación), con inyecciones anti-VEGF o con ambos. El objetivo es que los vasos anómalos se retiren antes de que sangren o tiren de la retina.
Vitrectomía
Cuando hay una hemorragia dentro del ojo que no se reabsorbe, o una cicatriz que tira de la retina y amenaza la mácula, toca operar. La vitrectomía retira el vítreo con la sangre y libera la retina. La hago con instrumental de microincisión (23G, 25G y 27G), que ha mejorado mucho los resultados y la recuperación.
¿Tienes diabetes y hace más de un año que no te miran el fondo de ojo?
Llama y te doy cita. Una exploración con OCT basta para saber si tu retina está bien o necesita vigilancia.



